Los Prisioneros
 

 

  Los Prisioneros, el grupo más importante del Rock Chileno, nace los primeros días de marzo del 79, cuando Jorge González, Claudio Narea y Miguel Tapia entran a primero medio en el Liceo 6 de San Miguel, en Santiago de Chile; al ratito de conocerse, comenzarán a hablar de música, a prestarse vinilos y casets, a visitarse para tomar once y pelar el cable, a cantar y guitarrear sus temas favoritos y, en algún momento, a cantar melodías y letras propias; juegos de palabras, hueveos, rabia musical, canciones de amor, himnos raros de un grupo ultracerrado de amigos que se hacían llamar Los Papafuentes en mención al líder de la patota. Va a ser en el mismo período escolar cuando tomarán la música más en serio, al punto de hacer las primeras presentaciones en el propio Liceo, bajo el nombre de Los Vinchucas. Algo grande estaba naciendo.
Como buenos mateos, tienen un buen puntaje en la PAA, que llevará a Jorge a estudiar Sonido en la Chile y a Claudio ingeniería Civil en la Usach. La música los seguirá reuniendo para tocar, crear, recorrer calles buscando instrumentos de ocasión. Es el año 83 y estallan las primeras protestas contra los milicos, violentas y masivas. Jorge tiene un amigo en la Chile con el que tiene buena onda: Carlos Fonseca. Le comenta que canta, que tiene un grupo. Al tiempo ambos dejan la carrera, cada uno por su lado. Cuando vuelven a verse, Jorge le pasa un caset con algunas canciones que dejan a Fonseca paralelo: Nunca había escuchado algo así. Le propone que hagan de esto una carrera, una forma de vivir. Les consigue instrumentos, contactos, tocatas, movidas. Les sale a pegar afiches por Santiago de noche.

SE ARMA LA BANDA

Los Prisioneros propiamente tales van a empezar a tocar en circuitos universitarios e intelectuales, raramente una especie menospreciada por sus canciones. Sin embargo, gustan mucho. Se agarran a palabrotas con el público. Los aplauden(?). El 84, bajo el sello Fusión -de Fonseca- editan La Voz de los 80, su primer caset, grabado a pulso, básicamente; fuerte, potente, chileno.
Con caset en mano ya se ponen a golpear algunas puertas, y muy de a poco, muy de repente, comenzarán a aparecer en algunos medios; La radio Galaxia, Sábados Gigantes, Canal 11, la Teletón del 85; y se comenzará a hablar de ellos, en las casas, los recreos, las cimarras, las esquinas, en las piezas de los cabros. El contenido de sus letras y la parada de los tres flacos deslenguados les cierra la puerta de los grandes medios. Pero esto ya está en marcha: muchos tararean el coro de La voz de los 80, aparece el caset pirateado en las cunetas, las ferias y los persas; y se comenzará a regrabar de radio en radio como una epidemia. Algunos ya empiezan a sacar los acordes en sus guitarras.

El verano del 86 ya todo el mundo joven habla de ellos, buscan sus tocatas, las radios que los programan llevan sus temas a los primeros lugares. En la polvoteka de Cartagena se bailan y gritan las canciones enteras a grito peludo. Sobre la misma, aparecen otros grupos que hacen música y también son chilenos, de distintas calidades, muy distintas calidades. Se habla de un movimiento. En Argentina, por distintos motivos, pasa lo mismo, y una andanada de Rock Latino suena en nuestras orejas, luego de mucho tiempo (más o menos desde Los Jaivas). La censura milica de Chile ofrece los grandes medios y recursos a quienes digan menos. Mientras menos digan mejor. Una cortina de Pop chileno-argentino se encarga de cubrir los horrores y miserias del régimen militar.
A mediados de año, una patrulla le prende fuego a dos lolitos y los Prisioneros sacan su segundo disco: Pateando Piedras, menos Punk y más Tecno. Por que no se van, canta medio Chile a todo pulmón. Muevan las industrias. Únete al Baile de los que sobran. Televisión Nacional los encabeza en la lista de vetados. No importa; son ídolos, y héroes. Sus conciertos se llenan de jÛvenes chilenos, de protestas, de gritos, de panfletos, de cabezas negras.
El Festival del 87 los pasa por alto, llevando a la apoteosis la Sodamanía, que arrasa con las radios, la tele, las revistas y las minas. A mediados de año un extraextra nos avisa que los del Frente Manuel Rodríguez atacaron al Mostro, con tanta mala raja que se salva jabonado. De Los Prisioneros no sabremos mucho hasta la primavera, cuando empieza a sonar una canción rara: Que no destrocen tu vida. Triste, lejana, con esa voz ambigua, que hablaba en contra de los padres. Es el primer single del tercer disco: La Cultura De La Basura. El trabajo más experimental y fuerte del grupo. Nada es como lo conocíamos, pero es tan embrujante. Las letras son tan directas que la censura es casi total. Salvo algunas veces en algunos programas, los vemos la pÈ. El disco se vende de a poco, es que ya no es tan comercial, casi no tiene potenciales Hits. La gira promocional será detenida por un bando militar. Las cosas se complican. No sabemos qué onda.
Aparecen un par de videos magistrales (Sexo, Maldito sudaca) que nos devuelve al cuerpo el alma prisionera y las ganas de cantar.
Para octubre del 88 al Mostro se le ocurre un plebiscito (pa variar), y Los Prisioneros se integran a la campaña del NO, actuando luego de mucho tiempo en una concentración gigante de Vicuña Mackenna y, al cierre de la campaña, como broche de oro en la Norte-Sur, convertida en un mar de gente. El baile de los que sobran, el himno de los que nos quedamos aperrando palos en el Chile gris, es vacilado y traspirado por todos. No cabe duda; puta que los quieren.
La dictadura pierde su jueguito y el país se prepara para respirar airecito que no apeste a tanta sangre. A Los Prisioneros se les pierde el rastro. Hace ratito que no suena música en castellano en las radios chilenas.
El año 90 los bototos enfilan la retirada hasta sus cuarteles, se habla de un nuevo disco, se comenta que Claudio Narea se ha retirado. Katherine Salosny le pregunta a Jorge qué onda, Jorge dice que mala onda que se haya ido el Claudio y presentan Tren al Sur, el primer tema de Corazones, entero tecno, entero nuevo, entero sentimental. Un disco de canciones de amor.
La canción y el álbum descolocan un poco a los seguidores que aún estábamos empotados con LaCultura. Presentan a Cecilia Aguayo con toda su onda. Es tan nuevo todo esto. Una nueva actitud, lo empalagoso de las nuevas melodías, junto con el fin de la censura, le da al grupo la Gran entrada a los medios masivos. Suenan en todas partes. Los videos salen en todos los canales. Los escuchan hasta los cuicos.
Viña del Mar 91 es el gran momento de esta nueva etapa, esta última etapa. Se anuncia el Fin de la banda con una gira de despedida. Hace rato que Robert Rodríguez los acompaña en cada presentación. Hace rato que echamos mucho de menos a Claudio, metido ahora con su nueva banda: Profetas y frenéticos, donde rockanrolea a sus anchas. Aparece un disco de Grandes Exitos de Los Prisioneros. La gira de despedida va terminando en el Estadio Chile donde todo es una chacra; se ven agotados, se suben unos pintamonos a guitarrear al escenario, los gritos de NareaNarea terminan por chorear. El último concierto es en Valparaíso. Es 1992.

EL RECESO

Un año después, rodeado de parafernalia, Jorge González lanza su disco solista, que se llama Jorge González, parece feliz. El disco dice otra cosa, las ha visto requetenegras. Un dolor secreto parece comerle el corazón y las ganas de vivir. Pero está feliz de haber tenido un hijo. El aparatoso disco no funciona, no es lo mismo y la gente parece no comprenderlo y algunos no perdonarlo. Sale patrás. Se va padentro.
Miguel Tapia y Cecilia Aguayo forman Jardín Secreto, una banda de Pop muy Tecno que pasa piola. Tal vez por ser muy pop o muy tecno, o tal vez por una situación de adormecimiento que vive el Rock Chileno, hasta que un día aparecen unos locos con una canción del vino y despiertan al Rock Chileno de una patada, y lo despiertan para siempre.
1994. Jorge González, desde las sombras de su propia tristeza y el ácido, edita El Futuro se FuÈ, su trabajo más intimo y, para su momento, medio perturbador. Un disco lleno de rarezas, sin una línea definida, con grandes canciones, con cosas muy nuevas, con una voz que a ratos se desgarra, rajuñando con fuerza una guitarra.
Los Profetas y frenéticos se disuelven, luego de haber sacado un segundo disco: Nuevo Orden, con más pena que glorias.
Aparecen muchos grupos nuevos; Lucybell, Los Tetas, Chancho en Piedra. Y se dan a conocer otros no tan nuevos; Los Tres, La Ley, los Fiskales. El Rock Chileno toma un nuevo aire. Se va en otra volá. Jorge se va a vivir a Nueva York, lleno de Tecno.
El 96 aparece Ni por la Razón Ni por la Fuerza, una antología doble con grandes éxitos de Los Prisioneros y un regalo para fanáticos: Los temas inéditos, Esos que siempre quisimos escuchar. El disco tiene una gracia secreta; Jorge, Miguel y Claudio se juntaron para trabajar en Èl, y más secretamente, se juntaron un día en un estudio para tocar, no grabaron nada. Tocaron temas de Los Beatles y de otros. Salieron un rato a comprar una bebida.
Un año después Jorge González y Dandy Jack publican Gonzalo Martínez y sus Congas Pensantes, un disco de CumbiasTecno, osea, cumbias clásicas en onda Tecno, la difusión y promoción y edición es tan poca que puta que cuesta encontrarlo. jardín Secreto saca su disco El Sonido de Existir, más pop tecno y una producción de Jorge para El AlbertÌo, de la Gran Violeta.
Claudio Narea trabaja con las escuelas de Rock desde hace mucho, trabaja en la ATR, trabaja en algunas radios dándose un gusto personal; tocar su música favorita. El sueño del pibe.
El año 98 aparecen Los Dioses: Jorge González, Miguel Tapia y Argenis Brito remezclando música de Los Prisioneros y otras cosas nuevas. El proyecto da una minigira, algunos recitales medio pobretones. Jorge se cacha muy volado. Jorge los deja tirados. Jorge se manda cambiar.
Mi Destino: Confesiones de una estrella de Rock, de 1999, es el disco solista de Jorge González que marca un momento especial. Está de vuelta; canta con Alvaro Enríquez, canta para Victor Jara, para Caszely, para Allende. Ha vuelto a San Miguel. a la casa de su mamá, donde graba el disco, un gran disco. Luego viaja a Cuba para limpiarse las venas y el alma.
A fines del 2000, Claudio Narea publica Claudio Narea, un disco financiado por el Fondart; suena como Claudio Narea. Bacán.
Miguel Tapia y Argenis Brito forman razón Humanitaria, un d˙o dedicado a la música electrónica. No se sabe nada más de este grupo salvo una foto muy buena donde salen disfrazados de soldaditos. De Los Prisioneros se edita El Caset Pirata, un disco en vivo, bastante largo y tarriento.
Desde hace ratito que se sabe que se están juntando; a tocar, a tomar once, a pelar el cable, pero nada parece lo que quisiéramos.
El primero de enero del 2001, Claudio dice: Tal vez. Senciende una llamita en los ojos.
A mediados del 2001, Jorge vuelve de Cuba, limpiecito y feliz.

VUELVEN LOS PRISIONEROS!

El 9 de octubre del 2001, la Feria del Disco de Ahumada está atestada de Fans, de periodistas, de vendedoras, sapos, lanzas, pintamonos, mucha gente. Los Prisioneros anuncian un recital en el Estadio Nacional, después ya se verá. Están los tres juntitos y lesiando. Van a tocar tres horas. Es un regalo para los fanáticos de siempre y para los nuevos fanáticos; Lolería de esta época presente. Las entradas se agotan y meten otro recital, también se agotan.

ESPECTACULARES RECITALES EN SANTIAGO

Los días 30 de Noviembre y 1 de Diciembre del 2001, 140.000 personas escuchan a Los Prisioneros: Jorge, Miguel y Claudio tocando sus canciones, las de todos nosotros. Serán días difíciles de olvidar para muchos que nunca imaginaron a los Prisioneros pisando juntos un escenario otra vez.

GIRA NACIONAL
A partir del feliz encuentro de Los Prisioneros con su público santiaguino en el 2001, el trío emprende en el 2002 un viaje por las principales ciudades de Chile, en una gira de acercamiento a escala nacional. El inicio del tour ocurre en marzo y en la ciudad de Osorno, para luego extenderse por 12 de las principales ciudades del país, entre ellas Valdivia, Temuco, Concepción, Talca, Rancagua, Arica, Iquique, Antofagasta, Copiapó, La Serena y Viña del Mar. La recepción en provincias resulta conmovedora, con lleno total en los estadios y gimnasios de cada región. De este modo, el regreso de Los Prisioneros se consolida a nivel de país. Puerto Montt, Castro y Punta Arenas son visitadas posteriormente en el verano de 2003.

GIRA INTERNACIONAL

Ante el Exito del regreso, las invitaciones comenzaron a llegar prontamente y la banda comenzó a planear lo que sería la más extensa gira internacional de su carrera. Luego de una primera salida a Lima Per˙, Los Prisioneros visitaron durante el 2002, España, EEUU y México donde miles de seguidores pudieron disfrutar en vivo de temas clásicos del rock en español.

DISCO ESTADIO NACIONAL
Después del multitudinario rencuentro de Los Prisioneros con su público, el 30 noviembre y 1 de diciembre de 2001, se hace indispensable editar el registro de tan memorables eventos. Así nace el disco doble Estadio Nacional (que además da inicio a la nueva relación del grupo con el sello Warner), el que retiene de manera impecable lo mejor de ambos conciertos, en 27 canciones que se pasean por toda la discografía de Los Prisioneros.
FECHA

EDICION DE DVD
Con una concurrida conferencia de prensa, Los Prisioneros efectúan en septiembre de 2002 el lanzamiento de su DVD “Lo estamos pasando muy bien”, material audiovisual realizado por la documentalista chilena Carmen Luz Parot. Este singular registro – y en disco doble - retrata insólitas imágenes y testimonios de las últimas aventuras del trío. Así, encontramos extractos de los ensayos preliminares en la casa de San Ignacio, donde el trío se pone a pulso para enfrentar profesionalmente los conciertos del Estadio Nacional del pasado año 2001. También se nos otorga una buena cantidad de imágenes del público que llenó dos veces el Estadio Nacional, y las 27 canciones que se ejecutaron en ambos recitales. Además, se registra más de 15 minutos de entre telones e imágenes del recital de Concepción, con entrevistas a Jorge, Miguel y Claudio, declaraciones de sus fans, 4 temas del concierto en Viña del Mar, el vídeo Quieren Dinero y una sorpresa para el final. Cuatro horas de material, casi un año de trabajo y un disco de platino (más de 20.000 DVDs vendidos) para una producción satisfactoriamente exitosa.

MTV LATINO 2002
A fines de octubre de 2002 Los Prisioneros se apersonan en Miami, al ser nominados al premio Mejor Artista Suroeste de los MTV Awards Latinos. Junto a Alex Lora (El Tri) y Ricardo Mollo (Divididos) un circunspecto Jorge González es invitado a presentar en el escenario a uno de los premiados de la noche, ocasión en que se recordó que las transmisiones del MTV Latino partieron con el vídeo “We Are Sudamerican Rockers”.

PROMOCION Y GIRA EN ESPAÑA, ESTADOS UNIDOS Y MEXICO
Después de pasar por MTV, Los Prisioneros se embarcan a México con el disco doble “Estadio Nacional” bajo el brazo. Jorge aprovecha la ocasión y los micrófonos para apuntar con el dedo a Estados Unidos y la política económica en Chile. Así, en el Distrito Federal, y con su dosis de denuncia, el trío promueve su disco y la anhelada gira internacional que fanáticos foráneos pedían. El tour proyecta recitales en los principales centros de eventos de España y Estados Unidos, para finalizar en México, su punto de partida.
Así, en noviembre de 2002, Los Prisioneros cruzan el charco y se trasladan a España, específicamente a Barcelona. Las presentaciones se realizan con éxito en su primer itinerario, precisamente en Cocheras de Sanz, donde se realiza la fiesta de la Associació de Suport a les Organizaciones Populars Xilenes (Asociación de Apoyo a las Organizaciones Populares Chilenas), en la que el trío se presenta bajo el título de La Voz de una Generación. Chilenos e ibéricos se unen en una sola voz, absorbiendo juntos el aire fresco del rock latino.
De vuelta en Estados Unidos, y con la energía del público ibérico aún rondando, Los Prisioneros se aprontan para una nueva batería de conciertos, que esta vez les significa pasear por importantes ciudades de la costa este y oeste. La expectación y el éxito se repiten por igual en New York, Washington, Miami, Anaheim, San Diego y Los Angeles. Sorprendido se manifiesta el grupo frente a esta hambre de Prisioneros que perciben en cada show. La prensa local hace lo suyo calificando de “impresionante”, “completo”, “significativo”, “regresan fortalecidos”, entre otros elogios para el espectáculo y la agrupación.
Ya en México, y con un público que los está aguardando, los chicos se aprontan a cerrar su gira a lo mero macho. Tijuana y Ciudad de México son los puntos de encuentro entre fans y grupo, comunión que se vive con fuerza. Durante estas cuatro fechas, Jorge y compañía se dan el gusto de cantar casi todos sus temas, entregando cuerdas, baquetas y corazón en cada concierto. El agradecimiento del público no se hace esperar y cada vez es más difícil despedirse. Pero el retorno está agendado y en Chile esperan las sesiones de grabación del nuevo disco.

Los Prisioneros se presentan en la Teletón 2002
En diciembre de 2002, y coincidiendo con un año muy exitoso para el grupo, Los Prisioneros son invitados a participar en la noche de clausura de la Teletón, principal evento solidario en Chile, destinado a recaudar dinero a nivel nacional e internacional para niños discapacitados de nuestro país.

Aproximadamente unas 80.000 personas en el Estadio Nacional, y millones más frente a los televisores de sus casas, esperan ansiosas dos cosas: el computo final del dinero reunido y ver a Los Prisioneros participar, después de más de una década, en este evento.

Los Prisioneros son el show más anhelado de la jornada y por eso los animadores más reconocidos del país se turnan para presentarlos, juntando al final sus voces para anunciarlos en un solo clamor. Pese a la parafernalia y los gritos ensordecedores Jorge, Miguel y Claudio suben con su sencillez habitual a colaborar con buena música.

Antes de empezar a cantar, Jorge González se toma la palabra para comentar, agudamente, lo hermoso que es ver el ego de artistas y la ambición de las empresas transformarse en ayuda para los niños, aunque sea una vez al año. Después de sus palabras, un sonriente González da inicio al tema más adecuado para la noche, “Quieren dinero”, en el que aprovecha de hacer alusión a los grandes grupos económicos del país. Una vez finalizada la canción, nuevamente Jorge se hace del micrófono y saluda a su público “Gracias a toda la gente que ha donado plata. ¡Buena onda! Al final es la gallá la que se mete la mano al bolsillo y se logra llegar a la meta”. Los Prisioneros finalizan su pasó por la Teletón con su clásica canción “Corazones Rojos”, para luego despedirse de los millones de telespectadores que, en cadena nacional, han disfrutado de una de las presentaciones más controvertida del grupo.

Los Prisioneros en el Festival de Viña
Durante el mes de febrero Chile realiza uno de los festivales más importantes de Latinoamérica, el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, que en sus más de 30 versiones ha citado a artistas de la talla de The Police, Faith no More o Shakira. Para el 2003 una gran agrupación se perfila para el show y ya es noticia segura, Los Prisioneros por fin han sido confirmados, lo que ha generado gran expectación entre los fanáticos y la prensa de espectáculos. El 22 de febrero la Quinta será Prisionera

Es madrugada del 23 de febrero y el frío y el cansancio que azotan a la Quinta Vergara no han mermado público, al contrario, éste parece estar más despierto y excitado que en ninguna jornada, su único estímulo: Los Prisioneros. Así el ambiente, el trío se sube al escenario que más esquivamente los trató en los años 80’ y que ahora se ha rendido a sus pies. Para muchos el sueño se había cumplido, y la ansiedad es grande.
Jorge, Miguel y Claudio se toman el escenario con confianza y empiezan con su primer tema “Sexo”, uno de los comodines usados como apertura en los recitales de su gira por Chile y el extranjero. Intransigente, Jorge interviene sorpresivamente la letra para atacar melódicamente la inconsecuencia de la Iglesia chilena que prohíbe la campaña televisiva para el uso del condón contra el SIDA en canales conservadores, pero que a la vez avala la explotación comercial del sexo femenino en esas mismas pantallas. En medio de la galería la adrenalina fluye al 100 la gente no sabe si saltar y cantar o detenerse a escuchar atentamente cada improvisación de Jorge González.

Los cinco primeros temas pasan rápido. La comunión Jorge - público es tangible. Los solos de guitarra de Claudio y la estupenda ejecución de Miguel Tapia en batería hacen vibrar desde platea hasta la última persona en galería, donde el sonido llega impecable.
Los Prisioneros, más desafiantes que nunca, hacen de las suyas y ya nadie los puede parar. Cuando el público pide la Antorcha, galardón con que premian a sus artistas favoritos, Jorge les responde que prefiere derechamente la Gaviota, desafiando así a la organización del Festival que reserva este símbolo exclusivamente al ganador de la competencia internacional.

Para calmar un poco el ambiente, se les entrega al mismo tiempo la antorcha de plata y de oro. Bueno, la noche sigue y el público tiene la última palabra, así que Los Prisioneros siguen cantando las canciones que los han hecho leyenda.
En galería todo permanece como empezó, fanáticos por todos lados, que incluso se ha ubicado en las amplias escaleras de acceso a falta de espacio. Nadie se mueve de su puesto, no piensan perderse el glorioso final, la entrega de la Gaviota.
Después de más de una hora de canciones emblemas, Jorge irónicamente anuncia que en su audiopronter alguien ordena entregarles finalmente la Gaviota. Jorge, Claudio y Miguel sentados en el escenario, beben agua mineral y esperan su trofeo, el que finalmente llega de la mano de la cantante - animadora Myriam Hernández. La voz de los 80s, es el último tema, el final ideal y aún quedan energías para saltarlo y cantarlo como si fuera el primero de la noche. Pese a que son las 3 de la madrugada y se agudiza el frío costero, el público se va feliz, mientras comentan o tararean las canciones de Los Prisioneros que aún retumban en sus cabezas y sus corazones.

NUEVO DISCO

El año 2003 entra a la historia del grupo como el del lanzamiento del quinto disco de temas inéditos de la banda. “LOS PRISIONEROS” se llama el álbum y ya es todo un éxito de ventas y de crítica entre los seguidores del grupo, con diez nuevos temas que pasan a formar parte de la “banda sonora” de la nueva generación de jóvenes. Ahora sólo queda esperar una nueva gira para poder vibrar en cada rincón de Chile y Latinoamérica con la nueva música que nos traen Jorge González, Claudio Narea y Miguel Tapia.

GIRA DEL NUEVO DISCO
Es agosto de 2003 y Los Prisioneros se lanzan con todo a promover su nuevo disco, titulado “Los Prisioneros”, en Ecuador, Perú, Bolivia y Colombia. Para esta ocasión, preparan un show donde interpretan lo mejor de sus clásicos temas - los mismos que los hicieron populares en Latinoamérica durante los años '80- y además dan a conocer los nuevos temas.
En su paso por Cusco, Perú, Los Prisioneros se presentan ante más de 25.000 personas y se apoderan del Jardín de la Cerveza en sus 90 minutos de show. Lo mismo sucede meses después en la ciudad de Arequipa.
En la Feria Internacional de Cochabamba, Bolivia, la expectación sería similar. Los Prisioneros logran reunir a más de 20.000 seguidores en el regreso de la banda a ese país después de una década.
La ruta latinoamericana los llevará luego a Ecuador para presentarse en Guayaquil y Quito ante más de 6.000 personas.
La programación de la gira transforma a Chuquicamata en ciudad privilegiada, al ser la primera localidad chilena en disfrutar de la interpretación en vivo de los nuevos temas de Los Prisioneros. Por lo mismo, las 15.000 entradas puestas a la venta se agotan días antes de la presentación. El espectáculo se transforma en una noche emotiva e intensa denominada Adiós Chuquicamata.
En agosto de 2003 Los Prisioneros visitan Cali, Colombia. La lluvia, que acompaña a los músicos durante casi toda la presentación, no apacigua los ánimos del público, que desde temprano llega a las afueras del estadio Pascual Guerrero en busca de un buen lugar. Son más de 15.000 personas las que disfrutan de un espectáculo inolvidable, según aseguran los mismos colombianos.
Luego, el camino llevará a los chicos a Bogotá, ciudad y lugareños que llevan más de 13 años esperando el regreso del grupo más popular del rock en español. Por esto la expectativa de la gente, animada por la prensa, motiva a que más de 25.000 fanáticos asistan al esperado recital.
Luego vendrán Bucaramanga y Medellín, para despedir así la más exitosa gira de Los Prisioneros en suelo colombiano.
Frente al éxito vivido, Los Prisioneros agregan otro recital  a su gira colombiana, y son programados como el evento de cierre del 465 Aniversario de la fundación de Bogotá. La entrada es liberada por lo que la asistencia cobra mayor demanda aún, llenando el Estadio El Campin con más de 50.000 personas.

DE VUELTA A CHILE
El 5 de septiembre de 2003 Los Prisioneros se presentan en el acto homenaje El sueño Existe, realizado en el Estadio Nacional de Santiago de Chile, en conmemoración de los 30 años de la muerte del presidente Salvador Allende. Nuevamente el trío es el plato fuerte en una jornada rica en calidad, emotividad y variedad de artistas invitados, tanto nacionales como internacionales.
Otro acto de homenaje se asoma en nuestro mes de la memoria, esta vez en el Estadio Víctor Jara ( Ex- Estadio Chile), en el que además de conmemorar 30 años de la muerte de nuestro mítico cantautor, se legaliza finalmente el nombre de Víctor Jara para el recinto que lo . Los Prisioneros se hacen presentes en la celebración con un show limpio y comprometido. Nadie lo sabe aún, pero ésta será la última presentación de Claudio Narea en Santiago, quien es despedido del conjunto tras una polémica decisión, cuyas razones solo atañen al grupo. Aún así la prensa chilena, una vez más, amplifica el hecho, sin recordar que años atrás sucedió lo mismo, justo antes de la etapa más exitosa del grupo con el disco Corazones. En lo sucesivo Jorge y Miguel siguen adelante con Álvaro Henríquez (ex Los Tres) como invitado.
Precisamente, el 21 de Septiembre, en la Fiesta de la Pampilla, cuarta región de Coquimbo (Chile), se llevará a cabo la definitiva y emotiva despedida a Claudio Narea del grupo, frente a un marco de público a la altura de este adiós (más de 80.000 espectadores).

RARAS TOCATAS NUEVAS
Con este nombre Los Prisioneros lanzan un nuevo disco de covers, acompañados en guitarras por Álvaro Henríquez. El disco se plantea como una original oportunidad, para que los músicos se den el gusto de interpretar libremente temas que los iniciaron en la música. El recorrido de canciones cita a The Beatles, The Bee Gees, Los Gatos, Los Iracundos, Virus, Gilbert O’Sullivan, The Knack, hasta el éxito infantil chileno Bailan sin César y una remozada versión del tema “Concepción”, entre otras. Un disco de lujo, que acerca a los seguidores de la banda a estilos musicales desde los años '60 hasta ahora.

PRESENTACIONES EN MEXICO OCTUBRE 2003
Con Álvaro Henríquez como invitado, Los Prisioneros están nuevamente en Ciudad de México. La presentación es en el Hard Rock Live, hasta donde llegan unas 600 personas, dispuestas a disfrutar de un concierto íntimo y sensiblero. La fuerza de los mexicanos se hace sentir cuando entonan, casi más fuerte que Jorge González, sus temas favoritos: Tren al Sur y Estrechez de Corazón. La concurrencia y el entusiasmo termina por sorprender a Los Prisioneros, quienes agradecen con muchos autógrafos y sonrisas a sus seguidores aztecas.
La gira continúa por Guadalajara y Monterrey con el mismo resultado emotivo, exitoso, de íntima comunicación con el público que llena los recintos.
El resto de su estadía, el grupo se pasea por las radioemisoras, participa como único artista internacional en la celebración del décimo aniversario de la radio juvenil más popular de México y concede entrevistas a medios locales, a los que confiesan sus resquemores con la prensa chilena. Los muchachos se llevan una buena impresión de su público en este país del norte y ya planean volver.

MTV LATINO 2003
Para esta premiación 2003, MTV planea un simbólico mega mix en vivo, que concentre a lo mejor del rock en español, mezcla que obviamente inicia con el hit de nuestro trío local, “We Are Sudamerican Rockers” (vídeo que dio inicio a las transmisiones de esta cadena de TV, por si no lo recuerdan). Para la interpretación se convoca a lo más representativo del rock de la región, grupo en el que por supuesto Jorge no puede faltar. A él se unen nombres de la talla de Charli Alberti, Juanes, Vicentico, Alex Lora, Plastilina Mosh y hasta Ricky Martin a quienes se les encomienda interpretar un trozo de esta historia del rock.

GIRA POR CHILE CON CAFE TACUBA
Con un espectáculo generoso en repertorio y lleno de colaboraciones, los Café Tacuba se pasean de la mano de Los Prisioneros por 4 ciudades de nuestro país. Cada uno hace lo suyo, los Cafeta vienen a promover su nuevo disco Cuatro Caminos y nuestros muchachos siguen reforzando los temas de su disco homónimo “Los Prisioneros, siempre con el apoyo de Álvaro Henríquez en guitarras. La convocatoria es fiel y de norte a sur el público disfruta de un espectáculo que no se repetirá: excelentes músicos, fraterna amistad, virtuosismo y creatividad a toda máquina. Pese a las desvirtuadas versiones de la prensa chilena, la gira concluye con éxito en la Quinta Vergara de Viña el Mar, con un saldo de público siempre a favor de nuestros artistas y sus invitados.

GIRA MEXICO CAFE TACUBA
Devolviendo la mano a sus cuates de Café Tacuba se encuentran Los Prisioneros en México. Para esta ocasión han planeado conciertos en la Plaza de Toros del DF, en la Explanada de Guadalajara, en la Casa del Deporte de Tijuana, en el Café Ole de Mexicali, en el Club 500 de San Luis de Río Colorado y en el Bulldog del DF.
Los asistentes ansiosos, y con una que otra bandera chilena por ahí, reciben en buen ambiente (como siempre) a Los Prisioneros, quienes regalonean a su fiel público mexicano con todo el repertorio de éxitos que ellos quieren escuchar.
Sin duda los temas del álbum Corazones son los que más aplausos cosechan, pero en general el público disfruta tema a tema por igual, asombrados por ver a sus ídolos tan de cerca y agradecidos del paso de la leyenda por su tierra.

NUEVA FORMACION
Empieza el año 2004 y Los Prisioneros están en plena etapa de decisiones. Álvaro Henríquez cumple su etapa de músico invitado y la formación se hace definitiva al incluir de manera estable a Sergio Badilla, más conocido como Coti, amigo personal de Miguel Tapia y antiguo colaborador de la banda desde su reencuentro en el año 2001.
El currículum de Coti incluye su participación en Razón Humanitaria- proyecto electrónico de Miguel Tapia anterior al reencuentro de Los Prisioneros- y avanzados conocimientos en guitarra, teclados y programación.
Durante el reencuentro de Los Prisioneros, en el Estadio Nacional, Coti participa como técnico de escenario a cargo de los teclados, actividad que se prolonga en la posterior gira nacional y en las presentaciones en Estados Unidos, España, México y Perú de 2002.
En el año 2003, Coti participa en la programación para dos temas del nuevo disco “Los Prisioneros”.
Debuta en la formación del grupo como músico en junio, en la grabación del programa especial de TVN, donde se lanza el disco. Desde ese momento Los Prisioneros son cuatro sobre el escenario, con Jorge en voz y bajo, Miguel en batería, Claudio en guitarra eléctrica y Coti en teclados y guitarra acústica. Esta formación es la misma en las giras por Colombia, Ecuador, Bolivia y Perú.
Luego del alejamiento de Claudio de la banda, y el ingreso de Álvaro Henríquez como guitarrista de apoyo; Jorge, Miguel, Álvaro y Coti realizan dos giras junto a Café Tacuba por México y una por Chile.
En total, Coti ha completado más de 30 presentaciones en vivo junto a Los Prisioneros. Hoy, gracias a su background y cercanía al grupo, conoce de memoria todo el repertorio del grupo, con quienes ha ensayado las últimas tres semanas para las presentaciones en vivo de 2004.
Sin duda nuevos aires y virtudes rodean al flamante trío.


 
 

Fuente: www.losprisioneros.cl